Tu perenne presencia en nuestras vidas hermanas

Por Rocío Suárez López*

Querida Norma, anoche soñé que estábamos juntas y que te abrazaba y sonreíamos como siempre hemos sonreído a la vida, somos dos optimistas, esperanzadas, tu quehacer siempre ha estado imbuido de este sentimiento y de una infinita sororidad.

Cuántos recuerdos de ti y de nuestras tareas colectivas vinieron a mi esta madrugada: era reciente mi ingreso a CIDHAL, cuando oí hablar de las compañeras de APIS, eran aliadas había trabajo conjunto de salud y concientización con mujeres de colonias populares de la ciudad de México; trabajo que era constantemente reportado por Esther Madrid y Gisela Espinosa; después vinieron las acciones conjuntas por la despenalización del aborto, esfuerzos colectivos que se rubricaban como el Grupo de los Cinco (los 5 grupos u ONGs), porque estábamos allí APIS, CIDHAL, EMAS, GEM y MAS, juntas bailábamos esa fresca y pertinaz danza por la salud y la autodeterminación de las mujeres, que afortunadamente tuvo un final feliz en la Ciudad de México.

Pero donde definitivamente estuvimos más cerca fue cuando nos empeñamos en el tejido de la Red Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres, nos veo a ti, Norma Banda de APIS, Lupita López de GEM, Paty Duarte y Gerardo González de COVAC, Norma Vázquez, Yanina Avila, Cristina Martin, Paty Pedroza y la de la voz de CIDHAL, Bertha Luján del FAT y tantas compañeras en tantos momentos cruciales en la historia de la lucha de las mujeres de este país.

Coincidimos también en CEMES – aquella coordinación de las contrapartes de Pan para el mundo, en México – en el contexto de una crisis de CIDHAL y tu solidaridad hacia nuestra ONG, tu comprensión hacia mi persona en esa crisis, era un bálsamo para mi corazón, al decirlo mis ojos empiezan a humedecerse de gratitud y de las ganas de estar cerca de ti, en estos duros momentos: Gracias Norma, por toda tu sororidad conmigo y con tantas mujeres con quienes durante más de cuatro décadas has caminado acompañando la búsqueda de su bienestar, de su resiliencia en un mundo de abusos y violencia patriarcal.

Si hoy, hay rayos de luz que van penetrando lenta pero contundentemente en lo que antes era sólo oscuridad, desdicha y desesperanza es por las rupturas conjuntas que hemos logrado las feministas en donde tu contribución ha sido firme, constante y destacada, tu aporte es tan inmenso como también lo son mi reconocimiento y mi agradecimiento. Sé que el sueño de esta madrugada, se hará pronto realidad y eso sosiega mis lágrimas. Mientras tanto te abrazo y te quiero.   

  


*Pionera del feminismo en el Estado de Morelos. Militante, activista e investigadora social. Cofundadora del Frente Autónomo en Lucha por la Maternidad Voluntaria (Cuernavaca) y de la Red de Apoyo a Mujeres Violadas (1988-1991).