«Con lo anterior, se sostiene la hipótesis de que la situación de abuso o maltrato doméstico entre adultos surge en un contexto intersubjetivo, de asimetrías de poder y a veces de escalada de conflictos, donde el hombre necesita ejercer cada vez más dominio sobre la mujer, como forma adecuada y legítima para sancionar la conducta femenina, descargar sus tensiones, mostrar sus desacuerdos o llanamente para demostrar su superioridad.»
Te invitamos a leer el texto completo en el libro Caras de la violencia familiar, coordinado por María Jiménez (páginas 67 a 74)




